¡Estamos de vacaciones! Ahora que no hay chicos y chicas por el cole los cernícalos están aprovechando y campan a sus anchas. De pronto en la sala de profesores alguien dice: "Ven, ven, corre, que hay un polluelo en la ventana" Y ahí está. Quieto. Asustado. Mirando. Foto: Imelda A. Es uno de los pequeños. Nos mira, nos deja que le hagamos unas fotos y se va a la ventana de enfrente. De los seis polluelos, los más grandes ya hacen escapadas a los alrededores. Van, cazan, y vuelven a comer cerca del nido. Pollo de cernícalo con restos de comida en la repisa de la ventana. Los peques vuelan menos y son los que más se dejan ver. Todavía los padres les acercan la comida y se la dejan en las esquinas. Pollo de cernícalo iniciando el vuelo. Todos crecen a gran velocidad. Yo creo que en tres días ya no los vemos más. ¡Se van de vacaciones!