El lado oscuro de las luciérnagas.






Si crees que hay algo romántico en las luciérnagas que brillan en una cálida noche de verano, tienes toda la razón. Pero las luciérnagas no son solo romanticismo, también tienen su lado oscuro.

Las luciérnagas mandan un código secreto por medio de la luz. En el interior de las luciérnagas ocurre una reacción química bioluminiscente que  produce luz pero no calor.

En el vídeo vemos como los machos de Photinus piralys ("Big Dipper") se anuncian a las hembras con una potente emisión de luz.
Las hembras responden de forma sutil: un solo y lento pulso luz.
Se produce el encuentro.
El macho "Big Dipper" copula con la hembra y le deja  un "regalo nupcial", un regalo de más de 200 nutrientes  que traspasa a la hembra.

Algunos de estos nutrientes son sustancias químicas defensivas que las luciérnagas secretan para alejar a sus depredadores. La hembra después de la cópula puede protegerse contra los depredadores.


¿Y si los destellos de luz los descubre otra especie de luciérnaga diferente? ¿Qué ocurre?







La Photuris versicolor es una luciérnaga diferente, es más grande y más fuerte que las Big Dipper (Photinus piralys) pero tiene una debilidad, no puede producir sustancias defensivas contra sus depredadores.
Para conseguir las sustancias defensivas, la hembra de Photuris versicolor tiende una trampa luminosa y atrae al macho "Big Dipper" hacia ella. Cuando el macho de la luciérnaga pequeña aparece con su "regalo" en forma de sustancias químicas defensivas, se apropia de ellas, las absorbe y luego se lo come entero.   



A veces la historia no acaba así, tan mal, si el macho "Big Dipper" es rápido puede defenderse segregando una sustancia química pegajosa que tapona la mandíbula de la hembra de Photuris versicolor.

Mientras la hembra de Photuris se limpia, el macho "Big Dipper" huye buscando el destello solitario, lento y sutil, de una hembra de su propia especie.








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