Cuatro actitudes distintas de afrontar nuestro día a día.


Hoy, leyendo la revista dominical, me he encontrado con un artículo que explica cuatro actitudes distintas de afrontar nuestro día a día.
El artículo describe como nuestro grado de satisfacción o insatisfacción ante la vida tiene que ver con cuatro niveles de actitud diferentes.

El primer nivel se corresponde con aquellos que "odian lo que hacen". "Están enfadados con el mundo y convencidos de que son víctimas del sistema".

En el segundo nivel estarían los que "cumplen con lo que hacen" entre otras cosas porque "no saben qué les gustaría hacer" o "simplemente no se atreven a dar pasos en la dirección de sus sueños".

El tercer nivel agrupa a los que "aman lo que hacen", a pesar de no dedicarse a aquello que desean, "tratan de poner al mal tiempo buena cara". "Suelen valorar y agradecer aquellas cosas provechosas que les aporta su día a día". "Están a gusto consigo mismo y con su vida".

El cuarto nivel recoge a los que "hacen lo que aman".
Son personas que "se han alineado con una misión y un propósito que va más allá de ellos mismos". 
"Desarrollan una actividad útil, creativa y con sentido, que contribuye a mejorar la vida de los demás"
"Sus opciones son fruto de escucharse a sí mismas". Lo que hacen en la vida es un fiel reflejo de lo que son. 

Estas personas "se sienten inmensamente afortunadas y agradecidas por el aprendizaje derivado de todo lo que han experimentado, especialmente de los hechos adversos y dolorosos a partir de los cuales han descubierto su lugar en el mundo".

Me ha gustado leerlo, y aunque el artículo se refiere al mundo laboral,  yo lo resumo en el blog pensando en los alumnos de 4º de ESO que ahora mismo se están planteando su futuro. 

Un consejo: ¡Hacer aquello que os apasione!. Las personas que hacen lo que aman "se sienten inmensamente afortunadas y agradecidas".


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