Plantas carnívoras

Las plantas carnívoras, además de obtener su alimento a través de la fotosíntesis, complementan su dieta "devorando animales".
De sus presas no obtienen energía sino minerales, nitrógeno, fósforo y calcio.
Sus víctimas son: insectos, otros invertebrados y en menor proporción vertebrados como ranas o aves.

Para que una planta sea considerada carnívora tiene que cumplir tres requisitos: atraer a sus presas, atraparlas y digerirlas. ¿Cómo atrapan a sus presas? Las cazan con trampas. 

Un tipo de trampa es el que utilizan las Nephentes. Sus hojas se trasforman en bolsas contenedoras de agua y jugos digestivos. Si el animal resbala y cae dentro de la bolsa ya no puede escapar.

 Las Droseras cazan a los insectos debido a que sus hojas tienen pelos que segregan jugos digestivos, pegajosos, que sujetan a sus víctimas.
El género Dionacea está formado por plantas cuyas hojas se trasforman en cepos. Cada hoja está compuesta de dos lóbulos que contienen pelos disparadores. 
Cuando un insecto o animal pequeño pasa y toca estos pelos el cepo se dispara y la hoja se cierra. Las "espinas" de los bordes de la hoja impiden la salida de la víctima y comienza el proceso digestivo.

Las plantas carnívoras poseen nutrición autótrofa aunque por su forma de conseguir las sales minerales son parcialmente heterótrofas.

En este vídeo verás en acción a la Drosera, llamada "atrapamoscas".

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